martes, 18 de mayo de 2010

MI teoría de los Hombres Triples

Yo tengo 3 conjuntos dentro de mi Universo. Todas al igual que yo, deberíamos tener 3 hombres (o un hombre triple) que invada sin esfuerzo 3 conjuntos:

Conjunto 1.- Números paternales
Solo se llena con hombres-números que son candidatos para ser los padres de tus hijos; Esos hombres que los imaginas lanzando críos al aire, mientras ambos ríen; por que cierras los ojos y los ves sosteniendo una mano del tamaño de una moneda y se inflan hasta perderse en el cielo.

Conjunto 2.- Números amantes
Se llena exclusivamente de hombres-números a los que amas brutalmente y besas perfectamente. Esos que te mienten y ni siquiera te das cuenta, por que no te importa. Esos que admiras y te llevan a sistemas numéricos caóticos y alucinantes, por que te arrastran por todas las pasiones.

Conjunto 3.- Números cotidianos
Se llena de hombres-números con quien puedes compartir todos los días, esos que te hacen reír cuando lavas los trastos, los que te abrazan sin decirte casi nada, con lo que platicas con la mirada en silencios cómodos y felices.
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Los hombres triples, son difíciles de encontrar (por eso me ando en la vida de tres en tres).
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P.D. Si, es poliandria numerica!

lunes, 3 de mayo de 2010

Con numeros en las manos


Hoy en plena recta numérica de mi vida de total libertad y soltería, me sorprendo con números (de ayer y hoy) entre las manos. Me sorprenden ellos por si mismos y la sorpresa mía, de tenerlos.

Después de tantos números y ecuaciones repetidas no considere volver a tener complicaciones nivel 9; sin embargo al número nuevo, casi lo pierdo… toda la ecuación casi se jode, caaasi se me sale del conjunto A (de amigos), para perderse en el U (de los imbeciles) pero con dos chistes y 3 vodkas... regreso al conjunto, del cual nuuuuuca debió de haber salido, solo me queda envolverlo de perímetros amigables, calidos volúmenes y distraerlo con pocas matemáticas; pero sobre todo he de jurar que a ese, si que lo dejo en paz!

Hay números anteriores, que me hacen reír y seguir y volver a reír… números grandes, números divertidos, números pares que se reducen a impares antes de que se divida todo, antes que me divida yo. Pero hay números anteriores que me no me hacen reír, me hacen sufrir, para simplemente huir! Números pequeños, angustiosos, que no me dejan vivir!

Y están los otros, con lo que te imaginas sumandote, multiplicandote, despejándote hasta que no quede número o letra; con los que haces operaciones mentales, queriendo que sean viables, intelectuales, pero siempre sexuales.

P.D. Lotto Millonaria (40-52-56-62 y 8)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Libertad gramatical y felicidad matematica


Tenia meses de no escribir y menos de multiplicar. Gracias Dios de los números que me despejaste con una regla de 3 el cerebro y de un lado me pusiste una calculadora solar y del otro un teclado ergonómico, Gracias!!!

Por fin di 3 saltos para enfrente en la recta numérica de mi vida. Cosa que aquí entre números y letras debo confesar que no fue naaaada fácil, pero ahora que lo hice soy tan encabronadamente feliz que giro en un tacón de la libertad, libertad que siento en mi estómago y que me explota en la boca.

Nunca, nunca dejar un número en el pasado me había ocasionada tantas ganas de reír y de resolver sudokus al ritmo de música caribeña.

Heme aquí... libre, soltera, sin trabajo, con casa, con amigos, con gatos, con vodka, con ositos de gomitas, con colores en la pared, con kilos de más, con piso laminado y sobre todo con hartos números que vivir, para después contar.

sábado, 17 de octubre de 2009

333 palabras de adios (Parte I)

No. 61:
Nuestra relación matatematico-amorosa comenzó con una sorpresiva aproximación numérica por defecto, que casi acaba con nosotras en el primer instante; pero esta aproximación numérica nos llevo a multiplicar, sumar y hasta dividir algunas veces, pero sobre todo a vivir nuestra propia historia de amor, sin importar quien quisiera multiplicarnos por cero al bajar la escalera del terror.

Nuestra operación matemática del amor, no fue perfecta porque ambas somos 2 sistemas de ecuación no lineales pero cada día, cada noche había y una pequeña suma que nos hacia intentar despejar nuestra ecuación.

Hoy es diferente, todos esos números que nunca sumamos, esos índices y subíndices que ignoramos muchas veces, nos están restando sin piedad alguna. Y me cuesta asimilarlo, porque te quiero en números enteros y reales…. Te quiero porque al cerrar los ojos te imagino como número par, caminando por solitarias rectas numéricas (impregnándolas de pachuli), armada con un 9.4 y atemorizando a cada fracción que se cruza en tu camino.

Hoy estoy sacando todos los radicales de mi ser, para dividirnos. Por que de manera categórica apelando a la lógica…. es inviable que tú y yo, sigamos sumando.

Y claro que duele dividirse y sé que dolerá más y más, porque habrá algunas mañanas que querré maldecir por todos los icosaedros del mundo, al no escuchar tus sordos susurros mientras despiertas con un número impar entre las sabanas. Porque en las noches cuando sola tenga que cenar fracciones, enloqueceré de soledad. Por que cuando sueñe con tus derivadas y me dé cuenta que no están junto a mí, me sentiré miserable. Y será entonces, cuando me sienta como un conjunto vacio que querré regresar y dudaré.

No me dejes hacerlo, ni me pidas hacerlo... porque terminaras con toooodos los números que apilamos en el sillón, y si bien es cierto que no son muchos son los únicos que tenemos y que fueron de nosotras.

Déjame ir pensando que fui tu numero áureo y tu mi unidad imaginaria. Yo, numero… infinito

jueves, 24 de septiembre de 2009

De 2 en 2..


Sin el más mínimo sentido de la lógica (ni de la teoría de los conjuntos) he pasado estos días renegando de mi número actual (No.61) y evocando con dos pulgares arriba a varios números que ya han pasado por la recta numérica de mi algebraica vida.

No es que sea paranoica y mucho menos exagerada, pero creo que mi número actual goza restándome de 2 en 2 todos los días (si me descuido en cualquier momento me multiplica por cero) y tengo que volver a empezar… así que de muy mal humor (pero muy mal humor) comienzo a contar con ganas de darle con el ábaco en la mitad de la cabeza y cuando este bélico pensamiento desaparece con las décimas de tolerancia, comienzo a reír otra vez, tanto, tanto que sin querer comienzo a sumar otra vez y a olvidar mis números inolvidables!


PD Cuantos signos tengo que romper y cuantas divisiones, tengo que omitir hacer para ser feliz?