
Te espero desde hace muchos anos, desde hace muchos números, creo que espero desde que usaba uniforme escolar y hoy mientras escribo, espero.
Espero riendo con cada operación. Espero de la mano de algún número polvoso. Espero mientras hago calculos mentales. Espero entre polinomios y binomios. Espero en cada
beso triple . Espero en cada número que encuentro en la oscuridad. Espero mientras beso números que se dividen paulatinamente entre 0. Espero mientras juego el
sudoku de pelotas moradas. Espero mientras números que no amo, me dicen que me aman. Espero mientras como ositos de gomitas que me llegan por
DHL. Espero mientras repito y repito ecuaciones diferenciales. Espero mientras escribo y mientras cuento. (Por que sabes? me gustan los numeros!).
Te he esperado en diferentes ciudades, en diferentes lechos, en diferentes cuerpos, en diferentes casas, en diferentes tiempos. Algunas veces he pensado que mi espera ha terminado, pero me doy cuenta que no es así y me pongo de vuelta a esperar y esperar y esperar mientras sigo esperando y juro que me vacía la espera, pero me vacío para que cuando llegues me encuentres llena.
Mi espera ha sido larga, pero te mentiría si te digo que la he pasado mal o que apenas he sobrevivido sin ti; mentira...he vivido!! He vivido cada simple suma y resta de mi piel, he factorizado con denominadores dominadores, me reído haciendo algebra y geometría, he reído contándoles a todos de los números que solo creí que me importaban a mi. (Belive it or not!)
Por que como dice Cortazar en Rayuela: “…Andamos en esta vida sin buscarnos, pero para encontrarnos…” Y no te busco, te espero, te espero para encontrarme contigo y mientras tanto vivo y multiplico, por que vivo para multiplicar y multiplico por que vivo. So, aqui te encuentro
número único, número aureo.
La Yaya